Trabajábamos juntos, pero en lugares distintos. En los descansos venía a visitarme en cambio yo sólo fui una vez a verla. También conocí a Saúl, hablamos y nos hicimos buenos amigos. Desde aquel momento maldigo cuando se lo presenté. Encendieron una llama muy difícil de apagar. Sólo recordarlos los celos invaden mi cuerpo, no puedo soportar la presión que siento en mi pecho. Es tal el cariño que le tengo, sólo me conformo con verla radiante aunque tenga a otro en su mente.
No se puede luchar contra un amor que no te corresponde. Amaba a quien no debía amar y luchaba por conseguirlo pero el corazón de Saúl estaba ocupado. Su rostro empapado en lágrimas, cada una de sus gotas escribían el nombre de aquel muchacho, yo sólo le entregaba mi hombro.
El tiempo pasa. Se muestra tan natural, como si no le pasara nada. Su alma se desvanecía y pudría todo a su paso. Cada mirada, cada gesto, cada palabra, cada canción que escuchaba... tenía un significado y no entendía. ¿Realmente se quieren? Decía tener dudas pués el nunca le confirmó lo que sentía. De las ilusiones se vive y a la vez tienes que ser realista en estos temas. Puede que te quiera pero está con otra persona. Palabras envenenadas clavadas en lo más profundo y tan sinceras... tuve que decírselo.
"Razón tienes y tonta soy. Hasta las flores más bellas son de las que más daño hacen"
Llegó la hora. Saúl no iba a volver más. El mínimo recuerdo se queda en ella. Me siento tan egoísta. Sólo quiero sentir que sólo me ama a mí, poder besarle, regalarle una caricia, decirle al oido te quiero. No quiere y nadie sabe que sufre. No es la misma de antes. La melancolía ha invadido su ser, nada puede ocupar su lugar. "Ya no está. He perdido mi mundo". Se siente sola rodeada de todos los que están a su lado. Y en el mismo lugar, a la misma hora alza su mirada desea encontrarse con la suya, ya no hay nada...
Todos los días así, viendo como espera volver a verle, con ganas de abrazarle y en unos instantes sentirse suya.
¿Y yo? Soy el más idiota por no hablarlo, callarme como el más cobarde. Teniendo la impotencia de querer ayudarla pero... no... prefiero estar así, a perderla y no volverme más loco por ella.
Paso todos los días por donde está. Me regala una sonrisa, no la noto sincera. Nos miramos y el silencio manda. No sale de nuestras bocas ninguna palabra pero pienso, en qué piensa y piensa, qué estará pensando... Se confunde, ni ella se conoce, Desde lo del muchacho ha cambiado y nadie se ha dado cuenta de su tristeza. Un buen día, como otro cualquiera, estoy decidido a confesarle mi mayor secreto. La busco por todas partes pero... no la encuentro. Mis nervios a flor de piel, la angustia se apoderó de mí, la tranquilidad llena mí ser.
A lo lejos, una voz muy dulce y cristalina gritaba mi nombre. Corriendo voy a su encuentro desesperado, sin aliento. Veo al fondo una figura, vestido blanco tan hermoso, me dió fuerzas y ganas de llegar a su lado. Era la mujer que buscaba. Estaba pálida, con lágrimas en los ojos con un llanto que aún se me clava en mis oidos. "Nada tiene sentido ¿Por qué tengo que sufrir tanto? ¿Qué he hecho para estar así? Gracias por estar tú aquí".
En un abrazo nos fundimos, notaba como su calor prendía mi cuerpo y no tuve el valor para decirle lo que siento.
Otro día que pasa. Ves cómo la gente se divierte, cómo rien, cómo disfrutan de todo lo que tienen. Ves a la persona hundida, destruída sin poder cambiar nada de lo que ha pasado, volver atrás contarle desde el principio que la quieres, sólo poder estar con ella y vivir la vida que nos merecemos. Pero las cosas que pasan, pasan por algo y no se pueden cambiar. Se marchita la flor más bella de este inmenso jardín. Cada paso que da, es una paso menos en su vida, su aliento se va apagando, su mirada ya no deslumbra, se va ahogando en sus propias penas y se hunde en un mar lleno de desesperanzas.Lo que tenía que pasar... pasó. Una compañera me dio una carta, "tranquilo... ya nada puede ser peor, lo siento". No pude reaccionar, con rapidez abrí esa dichosa carta.

"Cada frase que se dice, sea o no sea, tiene un significado y a veces se confunden porque tu las crees debido a la persona que te las trasmite. Son tantas cosas que tengo ahora en mente... y ninguna se va hacer. Se dice mucho, demasiado diría yo, pero en verdad no dices ni haces nada al respecto. Que duro es vivir una vida intentando aparentar otra cosa, callarte lo que sientes y esperar...
No se lo que voy hacer, tengo tantas ganas de coger y besarte, abrazarte, amarte... te veo, no puedo contenerme ese gran deseo de estar contigo. En verdad no me encuentro bien. Estoy fatal de ánimos y todo, un quiero pero no puedo, algo raro que se funde en mí que no me deja respirar. Joder, siento una presión en mi pecho. ¿Qué coño me pasa? ¿Mi vida se apaga al igual que se gasta la tinta de este bolígrafo? Cuánto te necesito, te extraño, te quiero...
Pero es imposible, nada me sale bien, siempre meto la pata y no salgo de una cuando me meto en otra. Yo que sé, no se si es porque mi vida es así, porque no sé comprenderme, no sé lo que quiero... ¿Qué voy hacer de mí? ¿Qué quiero realmente? Se lo pregunto todos los días a no sé quien, nadie me escucha todos a su bola y a mí que me jodan.
Es lo que me toca, aguantar, callar y todo lo demás... no me queda otra alternativa. A quien lea esto, si alguien lo lee algún día, que no se extrañe de lo que cuento, de lo que diga, de lo que pone. Son mis más sinceros sentimientos que estoy harta de guardármelos. Ya no puedo más".