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viernes, 22 de septiembre de 2017

Me prometí...

Me prometí que no más sufrimiento. Se terminó eso de volver a pasarlo mal por amor. Me di cuenta que en mi vida eso jamás existió, que no fui bendecida por ello. Mi camino me tocó caminarlo sola. No me dio miedo. 
A mi corazón le vestí de piedra, dentro de mí solo existió carne y huesos. No tuve alma. La abandoné aunque ella se negó soltarme de la mano. ¿Sabes por qué lo supe? Porque te cruzaste de nuevo, maldita sea, y ella tiró de mí. También, de lo fuerte que bombeó la sangre, se formaron grietas en el traje. Pudiste verme, intenté arreglar el desperdicio pero no hubo manera. 

Es imposible apresar sentimientos por mucho que yo quiera.    




miércoles, 5 de julio de 2017

Inspiración callejera

Es lo que tiene hacerte esperar el autobús, que miras ese escaparate de la librería que tienes detrás y observas montones de títulos de libros. Autores conocidos, otros menos... pero pongo la mano en el fuego que todos sintieron, parieron con la misma ilusión; esa de haber creado algo tan maravilloso. Criaturas llenas de vida. 



" Mi chica revolucionaria:
ahora que la vida, 
en esta noche, en este mundo... 
mi silencio habla de ti. 

Amor, ese viejo neón, 
fe ciega, 
el poder del desorden...
La arquitectura de la felicidad.

Sin querer,
todo lo que fuimos ahora es polvo.

La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida,
con tal de verte volar.

Terminamos, y otros poemas sin terminar". 





jueves, 10 de noviembre de 2016

Es como si...

Es como si estuvieras aquí, observándome. Clavando en mí esa mirada en forma de perdón aún sabiendo que jamás lo haré. Hizo daño, mucho daño y entiendes que esté enfadada con el mundo. Esa promesa se rompió como reventada has dejado mi alma. Ya nada dolerá tanto. Sé que es sentir dolor. Por eso no dudé en arrancarme el corazón, imagino porque quería dejar de sufrir. Así sigo mi camino. Sola. Me has dejado sola, amor. No hay día que el viento me traiga tu perfume, ni anochecer que me recuerde al color de tu pelo, ni sueños donde escuche tu voz llamándome. Y así estoy, desorientada, sin saber cómo vivir faltándome tus besos, tus caricias, tus te quiero... tú. Sin saber por qué Dios te ha llamado tan pronto.


viernes, 20 de febrero de 2015

Me llaman loca

Me llamaran loca
por quererte como te quiero
pero no me importa
porque sé que siento
y es muy sincero. 

Al amor, 
los únicos años que le preocupa
serán aquellos 
que pase a tu vera.
Lo demás, secundario.

Así que no te inquietes, 
corazón. 
Intentarán envenenar mi alma
pero yacerán en vano. 
Porque mi mejor antídoto
será tu cariño. 

Será estar a tu lado.





viernes, 4 de julio de 2014

El te quiero no es una palabra

El te quiero no es una palabra. Es un desorden de sensaciones, un júbilo de emociones. Es alegría, es tristeza e implica cariño, aprecio, amor, devoción... Es ser cómplice con tus propios sentimientos. El te quiero es compromiso, pacto entre la razón y el corazón. A veces incluso ni se puede explicar. No es un simple verbo, querer. Es desear, ansiar, anhelar, suspirar... y mucho más. El te quiero es algo inmenso, no una inocente expresión de adolescentes enamorados. Y por todo esto, te quiero. 


domingo, 14 de abril de 2013

Laberinto de tinta

Lo se, cariño. Se que esto no me va a doler más que a ti, así son los sentimientos de traidores. Hoy eres el hombre de mi vida; mañana, Dios sabrá. He llegado al límite. Mi corazón me dice que no late por ti, no quiere seguir amándote. ¿Y qué pude hacer yo? Es verdad... no luché contra su voluntad lo suficiente y al final, me obligó a no quererte.   

Son tantos años juntos, cielo, que no quisiera recordar en toda mi vida. Te digo que no soy feliz. ¿Acostumbrarme a estar sin ti? es imposible. Me entrego a mis impulsos cuando nuestras lenguas juegan a darse caricias. Soy adicta a tus besos.


No tengo la culpa si apenas entiendes estas letras escrita en este trozo de papel medio mojado. Las lágrimas hacen que vea borroso, ¿No me dejaran seguir escribiendo lo que tengo que decirte?. Algún río de tinta seguramente encuentres. Puede hasta que entremezcle en estas palabras algo que jamás quise yo decir. 


¡Espera amor mio! Me di cuenta tarde y estás desperdiciando tus lágrimas leyendo estas malditas lineas. Deja un momento el orgullo a un lado, no sé porqué estás enfadado. Pero por favor, hazme caso. Con tu dedo índice recoge suavemente esas gotitas que fluyen por tu suave mejilla y pósala en cada "no" que encuentres en esta carta. Leerás, sin duda mi vida, el verdadero mensaje que esconde este laberinto de tinta.  


No te quiero, Salomé. 







jueves, 17 de enero de 2013

2 / 2 / 2013

Seguramente la mayoría de quiénes lean estas líneas, al terminar dirán que estoy loca, lo sé. Pero cómo dijo Marguerite Yourcenar: <<El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida>>. 
Estoy sintiendo ese cosquilleo de mariposas excitadas revoloteando por todo mi cuerpo. No me están dejando escribir. Es la misma sensación que tuve al contar en hojas atrás, en las que conocí a el hombre de mi vida. Se mantienen más quietos los flanes, que estos malditos insectos en mi estómago. Y con el permiso de estos invasores impetuosos, cuento algo muy importante para mi.  
Ganas, alegría, ilusión, sueños... el mayor conjunto de emociones que ha sentido mi corazón cuando por fin,  he comprado el billete de ida a Badajoz. El día dos de febrero comenzamos mi chico y yo una vida juntos.



viernes, 21 de diciembre de 2012

Escuché...

Escuché el final de la mejor canción de amor, cuando su corazón dio el último latido. 
A oscuras, debido a que la luz se apagó cuando cerré sus ojos, un río de lágrimas enloquecidas vagaron sin rumbo por mis mejillas, y por el bello rostro del hombre que yacía entre mis brazos. 
Mi vida, te fuiste... y yo, marché contigo.


                         

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Teniéndote entre mis brazos...

Teniéndote entre mis brazos, con ese tacto suave que te caracteriza, es cuando me siento por fin tranquila. Te miro con la misma ilusión del primer día manifestando en mis pupilas el inmenso amor, respeto, cariño... que siento por ti. Mientras, en mi cabeza ronda todas esas preguntas que, al fin y al cabo, no obtendrá ninguna respuesta. 

Te cuido, te mimo, te protejo... aún así pienso que es poco. Te doy completamente todo. Me entrego al máximo demostrando que mi corazón está inundado de tu recuerdo, siendo lo único que quiero en mi vida, tenerte a mi lado.

Compañero de viajes que te unes en busca de aventuras infinitas, sin tener miedo a descubrir un mundo desconocido. Amigo que siempre está ahí para apoyarme en lo que necesite, tanto en los momentos buenos como malos. Amante fiel, me haces sentir deseada todos los días cada vez que te susurro al oído 'ámame'...

Es mirándote a los ojos, mientras tus brazos rodean mi cintura sin dejarme escapar, cuando mi impulso se manifiesta robándote un beso, y es mi corazón quien se expresa en palabras cuando te digo "te quiero". 





lunes, 17 de septiembre de 2012

Eso es amor, querida amiga

Hablo con la luna, creo que ella se ha dado cuenta. Le digo bajito, que poco a poco siento en mi corazón algo muy fuerte y creo que lleva un nombre. 
Ella dice, que por las noches cuando me observa, el brillo de mis ojos no se compara con el suyo, cada vez que pienso en el. 

- Eso es amor, querida amiga. Te estas enamorando. - Me respondió la luna.

Miro hacia donde ella se encuentra, rodeada de todas aquellas estrellas hermosas que dan luz a esta noche tan oscura. Sonriendo y entre mis manos la foto de esa persona especial para mi, la beso como si estuviera el a mi lado. Acerqué la imagen a mi pecho:

- Si, creo que me estoy enamorando.




miércoles, 30 de mayo de 2012

Pero lo elegiste tu

¿Por qué haces que en mis sueños siga recordándote?
Soñé de nuevo que me mentías, hiciste tu vida y otra persona esos te quiero le decías. Mi alma de pena se moría, esos celos extraños me envolvía. Mientras tu feliz, clavas la mirada revelando represalias hacia a mi. ¿Qué te hice si esto es lo que escogiste? 

Sí, me hice la fuerte para demostrar que no formas parte. Esos cachos partidos los volví a reponer justificando tu partida pero, de nada sirve si en esos pedazos todavía existen sentimientos y al volverlos a encajar florecen de nuevo, o eso creo. 

Se que te hecho de menos. No hay ningún día en el que esos momentos vividos contigo, hagan presencia en mis sueños. Y en cuanto despierto, lamento todo lo sucedido. 

Pero fuiste tu quien decidiste narrar la historia por separado. Ahora intentas volver a enlazar nuestros relatos. ¿Sabes? en lo único que no has fallado es que en mi cuento, sí narra que una joven ama a un muchacho que le partió el corazón, pero que gracias a eso ella, la chica, volvió a vivir. Y es cuando más feliz se encuentra a pesar que ese amor no lo olvida. 
Tengo muy claro que aunque te quiero, lo nuestro nunca funcionó. Y si volviéramos a retomar esa relación, seguro que ese hermoso final prometido jamás existirá. 

sábado, 19 de mayo de 2012

Puedo escribir...

Hoy, después de tanto tiempo sin poder escribiros, es este gran poema de Pablo Neruda que quisiera compartir con todos ustedes. Hay una espina clava en mi alma y poco a poco me la voy arrancando así que por favor, entenderme si no actualizo mi blog. Perdonadme, tengo que marcharme demasiado pronto.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 


Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.» 

El viento de la noche gira en el cielo y canta. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 

Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. 

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

viernes, 4 de mayo de 2012

Añoranza

Sigue sentada en ese mismo banco donde un día la vio por primera vez. Su mirada perdida en la añoranza y un reloj que ya no marca las horas. Un ir y venir de gente por su vera, una brisa ligera le regala el aroma de su amada. 

El paso de los años hacen que los tiempos cambien. Donde antes ni podían pasear junto al mar, solo siendo cómplice de su idilio la luna, ahora presentes al mundo se besaban con tanta pasión   que ni la mayor historia de amor podrían envidiarlas.

Una leve lágrima que lleva su tristeza, la deja caer por sus mejillas. Antes era un beso tan puro el que dejaba que rozara su rostro y marcara para siempre su piel. Aún siente como le agarra de la mano tan fuerte y esa mirada que le decía "aquí estoy yo, contigo" envolviéndola de tanta felicidad sin ni siquiera tener que decirle te quiero. 

Levanta la mirada al cielo, dejándose llevar por el viento que acaricia su pálido pelo, gritó con toda sus fuerzas: "Espérame amor mio que ya queda poco tiempo para vivir eternamente en nuestro pequeño paraíso". 


martes, 3 de abril de 2012

Esperanza

Se despierta, luz del alba
y no se asoma por mi ventana.
Oscuro está todo mi ser
por palabras desgraciadas.

En aquel lugar, reina el silencio
donde un día el amor fue dueño.
Ahora un río grita tu nombre.
Quiere que vuelvas conmigo,
que vuelva a ser como antes.

Sueños que se derrumbaron,
una vela encendida todavía.
La esperanza que no me robaron,
de poder amarte algún día.

lunes, 2 de abril de 2012

Lunes Santo

Hoy, Lunes santo, para mi uno de los días más especiales. En mi tierra Málaga, sale por las calles a pasear nuestro señor Cautivo y la Virgen de la trinidad. Aquí le dejo una de las Saetas que más me gusta, a ellos va dedica. Esta noche tengo una cita anual y espero que estos nubarrones, que hoy visten nuestro cielo, no les den por jugar. 

La saeta, Antonio Machado


¡Oh, la saeta, el cantar 
al Cristo de los gitanos, 
siempre con sangre en las manos, 
siempre por desenclavar! 
¡Cantar del pueblo andaluz, 
que todas las primaveras 
anda pidiendo escaleras 
para subir a la cruz! 
¡Cantar de la tierra mía, 
que echa flores al Jesús de la agonía, 
y es la fe de mis mayores! 
¡Oh, no eres tú mi cantar! 
¡No puedo cantar, ni quiero 
a ese Jesús del madero, 
sino al que anduvo en el mar!


domingo, 25 de marzo de 2012

Ahora te toca a ti



Hoy os dejo que vuestra imaginación sea la única que escriba en mi blog. Cierra los ojos y deja que la música te lleve hasta la historia más bonita de la que puedas soñar. Ahora dime, ¿Hasta donde te lleva esta gran libertad?


viernes, 23 de marzo de 2012

Eres tu


Aquel, que hace que mis días sean muy largos y todo al mi alrededor desaparezca.
Aquel, que tanto deseo y amo, siempre metido en mi cabeza.

A el, que le debo tanto y no es suficiente toda una vida.
A el, que significa mucho aunque nunca se lo diga.

A ti, por tener que aguantarme todos los días.
A ti, por saberme valorarme como soy.

Tu, eres lo mejor que tengo.
Tu, lo que más quiero.

jueves, 22 de marzo de 2012

Íntimo


Cuantas veces he deseado de tener tu boca tan cerca de la mía para poder acariciarla con un beso. tantas ganas tengo de abrazarte, sentir como se funde mi deseo...
Mirarte y ponerme coloraita de tanto amor que siento, esa mirada tan inocente pero a su vez apasionada demostrando que existe esa cosa que se llama cosquilleo. 
Ahora siento tu ausencia más que nunca y es que te echo tanto de menos. Nadie sabe realmente lo que es esto, tan cerquita de todo pero más inmenso, más lejos de todo lo que tengo. Alzando las manos hacia ti, para ver si llego... Pero es imposible. 
Lo que deseo, es volver a ver como se ponen mis pelos de punta nada más saber que volveré a verte, sentir como mis nervios se ponen cada vez mas fuertes al ver que llega la hora de que vienes, y que nada más que te veo me regala esa sonrisa que tanto deseaba contemplar... 
Ahora son las palabras las que te demuestran que eres lo mejor que ha pasado en mi vida, lo más importante mientras que todo lo demás es secundario. 
Que te amo con locura, te deseo y te necesito más que nunca.

Un día como otro cualquiera

Este relato, ganó 1º premio en el XIII Certamen literario igualdad de género en Benalmádena.

1º Premio Relato de Igualdad de género
Una mañana más suena el despertador, se levanta y se dirige al baño. Levanta la mirada al espejo y se refleja su rostro cansado con ojeras pero con su mayor sonrisa.
Se prepara para ir a trabajar, antes prepara a sus hijos para que vayan al instituto. Los mira cómo van vistiéndose y con añoranza, se va inundando sus recuerdos de cuando eran más pequeñines. Se entristece al darse cuenta que van creciendo; sabiendo que ya no son sus pequeños pero aun así siente con orgullo el tener estos dos hijos tan maravillosos.

Va a la cocina y prepara el desayuno para la familia. Sentados en la mesa en armonía, se cuentan que van hacer durante todo el día. Sigue en su cara, esa gran sonrisa que le caracteriza. Espera a que se vayan, recoge la mesa y se prepara para salir a la calle a trabajar. Cierra la puerta con llave, levanta su cabeza bien alta y con tanto orgullo, anda por las calles de esta gran ciudad.

 Con ganas de ver a sus compañeros y contarles la última trastada de su niño el pequeño, que tiene ganas de marcha… pero tiene mucho trabajo todavía. Los vecinos saludan y sienten cómo se trasmite esa felicidad que les encantaría
tener, envidian ese amor que le dan por ser como es, aún así, saluda y les regala su sonrisa; su mejor arma para esas envidias.

 Llega a la oficina y se dirige a su mesa donde lo único que puedes ver son archivos y montañas de papeles, pero da igual. Se sienta en su silla y trabaja como nunca, dándolo todo y demostrando que puede hacerlo. Sus compañeros se fijan y murmuran a sus espaldas que lo hace por interés, para que le ascienda de puesto pero lo que no sabe, es que lo hace para demostrarse que puede llevarlo a cabo. Seguro que lo consigue porque es fuerte y tiene demasiada capacidad para realizar este trabajo como ningún otro compañero.
Su jefe también mira todo lo que hace y no piensa como los demás. Él ve más allá, ve que está realizando un trabajo extraordinario y que se orgullece de su persona porque hay pocas quiénes hagan ni el más mínimo esfuerzo de  lo que se trabaja. Si le comenta algo negativo de su trabajo, se lo toma bien porque es una manera de mejorar y de hacer un trabajo exitoso; por eso, está muy contento el jefe.

 Es lo único que le importa puesto que algunos de sus compañeros no soportan ese trato especial, pero se lo merece por su esfuerzo, su capacidad de lucha y su constancia.

 Llega la hora de la comida y se acerca al bar para ir a comer. Le rodea tanta gente que mira a su alrededor en busca de su mejor amiga. Ahí está, se acerca a ella le planta dos besos en sus mejillas rojizas y la abraza muy fuerte. Se sientan en la  mesa y su amiga le pregunta:  ̶ ¿Qué tal el día? ̶ le contestó,  ̶ Tú ya sabes, siempre la misma historia, mucho trabajo y poco dinero. Necesito unas vacaciones o algo porque no puedo seguir este ritmo.

La amiga se empezó a reír y le comentó que no se quejara tanto, y que se alegrase por el trabajo que tiene ya que hay mucha gente en paro. El camarero le da una carta con el menú del día. Hoy solo le apetece una ensalada, tiene que volver al trabajo en menos de media hora. Paga la comida y se despide de su amiga.

 Rápidamente volvió a su despacho, suspiró con alivio porque le faltaba el aire. Esta vez la mesa estaba más despejada que esta mañana y cada vez, le queda menos trabajo aun así, sigue con esa constancia y su esfuerzo. Miraba cada dos por tres ese reloj de la pared, eran las 17.55 p.m. y esos cinco minutos que le quedan para salir del trabajo, se le hacían eternos ya que desea encontrarse con los suyos.

Se acerca un compañero y le comunica que puede marcharse y continuar mañana con el trabajo puesto que necesita un descanso. Recogió los papeles de la mesa colocándolos en su maletín para luego seguir con el resto en casa. Guardó todos los documentos en sus archivos, los ordenó para que supiese donde están cada uno y no tener todo revuelto como esta mañana. Al instante, apaga el ordenador y besa con fuerza una fotografía.

 Algunos se van para sus casas, otros seguirán en las oficinas mientras la mayoría se irán de fiesta. Se dirige a casa para coger el coche e ir a recoger a sus dos criaturas.
Va directo a recoger a su mayor, está en baloncesto y hoy tenía clases. Llega al instituto y su niño al verle se siente feliz. Se sentaron en los asiento delantero, se miraron y sonrieron mutuamente.
  ̶  ¿Qué has hecho hoy cariño? ¿Qué tal las clases?  ̶ Le preguntó.
̶  Pues me lo he pasado genial. Me han enseñado a manejar las páginas web y en baloncesto he entrenado mucho y estoy cansado, pero no te preocupes, estoy muy bien.

Ahora van a recoger al pequeño que se encuentra en clases de kárate. Está sentado en uno de los escalones con la cabeza cabizbaja, se acerca a él y le pregunta;   ̶  Nene, ¿Qué te ha pasado? y él le contestó:  ̶  nada, solo estaba esperando.
 Alza la mirada, se levanta y se funden en un gran abrazo tan fuerte que… ¡casi le rompe algo! Se coloca en el asiento trasero, su hermano mayor le saluda y se van para la casa.

En el coche, antes de llegar a su dulce hogar se oyen conversaciones cómplices. Cada uno con sus tema, sus secretos… y para que nadie se entere, se los guarda como el mayor de los tesoros de cualquier pirata. Risas, cachondeo y sobre todo muchísima felicidad se respiraba en el ambiente porque sabe que los tiene ahí; lo más grande que ha podido tener, sus hijos.

 Llegan a casa y los chicos se dirigen a sus cuartos para terminar las tareas. Mientras, deja el maletín encima de la mesa del comedor y va a la cocina a por algo de merienda. Les prepara unos bocadillos y se lo sube a sus habitaciones, entra en la del chico para darle su bocata.
 ̶  ¿Necesita ayuda?  ̶ le preguntó.
 ̶  No hace falta, estos ejercicios son muy fáciles.
 Le da una palmadita en la espalda y le deja que siga con sus tareas y se dirige al mayor:
 ̶  ¿Sigues sin entender ese problema?
 ̶   No, ya sé cómo es. Me lo explicó hoy la maestra.  ̶ le contesto el mayor.

 Bajó al salón, cogió el maletín y sacó lo poco que le quedaba para terminar su trabajo mientras se tomaba su taza de café bien cargado. Se le notaba el cansancio, bostezó de vez en cuando, pero nunca deja de lado sus obligaciones. Sique al pié del cañón.

 Alzó la mirada a su ventana y vio cómo iba anocheciendo, vio cómo oscurece a lo lejos esos rascacielos y cómo el cielo azul poco a poco se vistió de negro…
Es hora de preparar la cena, le preguntó a los niños si tienen ganas de cenar pero… se lo piensa mejor y le prepara una pequeña sorpresa.
 Les encantan las pizzas y ni se imaginaron que les preparó pizzas artesanas ¡Y le salen de muerte!
 Preparó la masa, puso el horno a calentar y su música en la radio que no le falte nunca  para poder cocinar muchísimo mejor. Al rato, metió la primera pizza para que se fuera haciendo. Un olor tan rico se expandió por toda la cocina hasta llegar a las habitaciones. Un estruendo grande se escuchó. Eran los chavales bajando las escaleras como locos para saber lo que le estaban preparando.
  ̶ ¡Pizzas! ̶  gritaron los dos a la vez.
 No paró de sonreír y de sentirse tan bien, tan feliz que ni se acordaba que hace un rato bostezó de cansancio.

 Sentados en la mesa, comiendo esas pizzas tan buenas, hablaban de sus cosas como cualquier familia unida. Batallitas que se contaban y alguna que otra mentirijilla que se descubrió…  Pero no discutieron, hablaron de algunas cosas que pasaron y todos esos problemas se arreglaron.

 Terminó la cena y le tocó al mayor fregar los cacharros, por las noches se turnaban el trabajo ya que todos tenían que colaborar en casa. Al terminar se dirigieron a sus habitaciones, le dieron un beso en las mejillas tan fuerte que a veces que le hicieron daño pero eso no le importó.

Más tarde es cuando se sentó en el sofá, se relajó y se tomó su tiempo. Leyó ese libro que tanto le gustaba antes de acostarse intentando despejar la mente para que mañana fuese otro día mejor. Cerró las páginas del libro como se cierran todas las noches y los días que pasan; haciendo de nuestros días un gran capítulo de nuestro mayor libro que es la vida.
 Descansó en su cama cerró sus ojos cansados y… durmió.

Es una historia como otra cualquiera, pero…  ¿si os digo que el protagonista es un hombre? Ahora, ¿qué pensáis?
Hay miles de mujeres en esta situación, tantas que cuando hablan de estas tareas ponemos en situación a una mujer puesto que el hombre supuestamente nunca se encarga del hogar.
 Desgraciadamente, todavía se dan casos pero cada vez menos. Lo que pretendo transmitir con esta historia es que da igual el contexto que tenga, sino, más bien la poca importancia del que el protagonista sea hombre o mujer.
 Todos somos iguales, tenemos los mismos derechos y con el apoyo de todos podemos conseguirlo. Igualdad de género.