domingo, 10 de diciembre de 2017

Bendito fuego

Fuego. 
He sentido ese fuego que tanto dije que me iba a quemar. Al final, me he quemado.
¡Dios, qué si me he quemado!
Ha abrasado mi cuerpo. Me ha hecho polvo y no ha dejado ni un centímetro de mí sin arder. Bendito fuego por hacerme sentir mujer. Por sentir tu abrazo en mi cintura mientras arqueaba la espalda y hacías que cantase de placer en cada movimiento de nuestra partitura, por cada uno de esos silencios en que nos devorábamos a besos. Sentía las llamas crecer. Y hubo miradas que sólo hacían inflamar lo que nos fue imposible sofocar. 

Fuego. Eres bendito fuego. 
Y deseo volverme a quemar.



miércoles, 29 de noviembre de 2017

No me vengas con palabras

No me vengas con palabras,
 porque todas se las apropia el viento. 
A mí regálame hechos, 
sé de sobra que mi alma 
siempre se quedaran con ellos. 



viernes, 22 de septiembre de 2017

Me prometí...

Me prometí que no más sufrimiento. Se terminó eso de volver a pasarlo mal por amor. Me di cuenta que en mi vida eso jamás existió, que no fui bendecida por ello. Mi camino me tocó caminarlo sola. No me dio miedo. 
A mi corazón le vestí de piedra, dentro de mí solo existió carne y huesos. No tuve alma. La abandoné aunque ella se negó soltarme de la mano. ¿Sabes por qué lo supe? Porque te cruzaste de nuevo, maldita sea, y ella tiró de mí. También, de lo fuerte que bombeó la sangre, se formaron grietas en el traje. Pudiste verme, intenté arreglar el desperdicio pero no hubo manera. 

Es imposible apresar sentimientos por mucho que yo quiera.    




jueves, 17 de agosto de 2017

Aquí estoy

Aquí estoy. 
Sentada en este frío banco, mirando al infinito. 
En mi mente muchas preguntas sin respuestas. 
Alguna que otra lágrima que se resbala, se revela. 
No quiero que salga. 
Pero ahí va. 
Cae por mi mejilla muy despacio cómo para advertirme de que ha podido conmigo, igual que has podido tú. 
No dejo de pensar. 
No dejo de sentir. 
Y sí, quiero evitarlo. 
Quiero evitar hacernos daño. 

Siento el haberme equivocado, pero quien bombea la sangre no opina igual. 
Te quiere. 
Le dije siempre que es imposible, que no puede ser. 
Y no me ha hecho caso por lo que se ve. 
Por eso estoy aquí, sola, con el viento dándome caricias. 
Llegando las lágrimas a romper en el suelo.
Llegando a oír cómo chirría mi corazón al ser verdaderamente consciente de la realidad. 


jueves, 10 de agosto de 2017

Ahí está la cuestión

Qué pena me dan, de verdad. 
Gente que sólo ve lo exterior. 
Lo que les interesan. 
Gente que no es capaz de escarbar en el interior, 
se darían cuenta de tantas cosas. 
De que soy persona, por ejemplo.

Les encantan juzgar sin conocer, 
no les preocupa nada más.

Y ahí está la cuestión.